mA (miliamperios): Indica la sensibilidad del interruptor diferencial ante corrientes de fuga a tierra. Un valor común como 30mA significa que el dispositivo se disparará si detecta una fuga igual o superior a 30mA, ofreciendo protección efectiva para personas frente a descargas eléctricas peligrosas[3][1][11].
AC: Es el tipo de diferencial más común y detecta solo corrientes de fuga alterna (corriente sinusoidal de la red). Suele emplearse para usos residenciales o comerciales estándar y no detecta corrientes continuas pulsantes generadas por componentes electrónicos[3][9][11].
A: El diferencial tipo A detecta tanto fugas de corriente alterna como fugas de corriente continua pulsante, por lo que aporta más protección y es adecuado para instalaciones con equipos electrónicos modernos (placas, cargadores, etc.)[3][9].
Cantidad de polos: Indica cuántos circuitos protege o controla el interruptor:
1 polo: Un solo circuito.
2 polos: Dos conductores (ejemplo: fase y neutro).
3 polos: Tres fases (trifásico).
4 polos: Tres fases + neutro (trifásico con neutro).
A mayor cantidad de polos, más circuitos puede manejar o supervisar el interruptor[3].
Amperaje: Es la corriente máxima que el interruptor puede conducir y proteger sin dispararse. Debe elegirse acorde con el consumo del circuito y el calibre de cableado, por ejemplo, 16A indica protección hasta 16 amperios[3].